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9 - El RETRATO VIVO - |
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Éste es el "retrato vivo" de Marcelino Champagnat. Un retrato que necesita una explicación: En aquella época sólo se hacían retratos los ricos, las personas muy importantes y, desde luego, eran pintados a mano; la fotografía estaba todavía en pañales. Por otra parte, el P. Champagnat –como otras personas de aquel tiempo– no consintió nunca que le pintaran un retrato, era algo que repugnaba a su modestia. Pero los primeros hermanos querían conservar la imagen de Marcelino para la posteridad. Por eso, el mismo día de su muerte, avisaron a M. Ravery, un buen pintor y amigo del Padre Champagnat. Cuando M. Ravery llegó y comenzó a pintar, Marcelino ya estaba muerto. Por eso el retrato refleja la imagen de un hombre –un santo– fallecido a los 51 años, después de una larga y muy dolorosa enfermedad: un cáncer de estómago. Pero todos los que conocieron al Padre en los últimos años de su vida aseguran que el cuadro es una fotografía perfecta: el "vivo retrato" de Marcelino Champagnat. |
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