A modo de justificación
    Todos hemos visto muchas veces el escudo de nuestro Colegio.  En múltiples documentos, en diversas prendas deportivas, incluso en esta web.  Y al verlo, todos lo reconocemos, a pesar de las variadas formas en que ha estado apareciendo a lo largo de los años.
    Pero, ¿por qué esa diferencia de diseño?  ¿Cuál sería el escudo original u oficial?  Son preguntas que se hacen algunos.  Pues bien, en principio podríamos responder que no hay un escudo "oficial", porque no se ha declarado como tal ningún diseño, forma o color concreto.
    La variedad de diseño obedece, en primer lugar, a una cierta despreocupación por conservar el escudo de nuestro Colegio.  Contrasta con el esmero que en este tema han mostrado otros colegios maristas.
    Por otra parte, se debe a que nuestro escudo, que tiene muchos años, ha vivido una historia un tanto azarosa e imprecisa, aunque interesante.  Por eso, en esta página, trataremos de esbozar a grandes rasgos su historia, en la medida que la conocemos.
 
En su primera época, el Colegio no tiene escudo
    Como sabemos, los Hermanos Maristas vienen a Jaén en 1930 y comienzan a dar clases en un local cedido por el obispado, situado a espaldas del Palacio Episcopal, en la esquina de la calle Obispo González con Montero Moya.   Aquel Colegio se llamó «Colegio Santa María».
    Allí les sorprende la Guerra Civil, al término de la cual, la comunidad abandona Jaén para regresar en septiembre de 1952.  Se abre un nuevo Colegio, ahora denominado «Santa María de la Capilla», en la Plaza de la Merced, en el edificio conocido como "Palacio de los Quesada", hasta que en 1955 se comienza a construir el actual en la Av. Ruiz Jiménez, donde se iniciarán las clases el 22 de octubre de 1957.
    Pues bien, durante esta larga primera época, el Colegio no parece tener escudo propio.  En los Anales, cuidadosamente redactados por el buen Hno. Germán, no aparece la más mínima alusión, ni figura en ninguno de los documentos conservados.

    Se conservan ciertos documentos en los que podemos ver un escudo, pero es el escudo de la Congregación Marista (a la derecha), no un escudo propio del Colegio de Jaén. 
 
El primer escudo conocido
    Repasando los Anales (tomo III), descubrimos el primer escudo en la portada del Programa de las Fiestas del Colegio, en marzo de 1958.
    Es un escudo en blanco y negro (más exactamente, blanco y azul, tinta que se usa en todo el Programa).  No hay ninguna referencia que nos indique su autor.  Este mismo escudo aparece en el recordatorio de la Primera Comunión (mayo de 1958) y, a partir de esta fecha, en otros documentos similares. 
    Es el mismo escudo que vemos en la puerta de cristal del vestíbulo del Colegio, que es de aquella época.  Siempre en blanco y negro. 
    La leyenda «ESTO RUPES INACCESA» está en latín y se traduce: "Sé [una] roca inaccesible".  Curiosamente, hay un error en la grafía original: la última palabra debe escribirse INACCESSA (doble S)
    La exacta coincidencia de estos dos escudos (el de los documentos y el de la puerta) nos permite afirmar que este es el escudo original del nuestro Colegio.
 
Se altera el diseño y aparecen los colores
    Durante los años 60 el colegio crece y se consolida.  En los papeles se emplea siempre el escudo original, pero se desarrollan otras actividades que comienzan a utilizar el escudo en otros soportes (tela, metal...). Hay que hacer nuevos clichés para imprimir, y los nuevos clichés van modificando el diseño original.
    Un ejemplo son las medallas que se mandan acuñar para los repartos de premios.  Se alarga el escudo y la corona sale del campo situándose en el "jefe de la bordura" (centro superior de la franja que rodea el escudo).  Otra alteración frecuente desde entonces es la de añadir en la bordura el rótulo "Colegio HH. Maristas - Jaén" o similar. 
    Pero la actividad que influye decisivamente en el diseño y color del escudo del Colegio es el deporte.  Por lo que sabemos, los primeros colores aparecen en los escudos deportivos.  Esto requiere una explicación.
    En aquellos años las actividades deportivas del Colegio, como otras, viven una época de esplendor: la liga interna rebosa de participantes y entusiasmo, y todos los años un buen número de equipos titulares quedan campeones de Jaén y participan en campeonatos regionales e incluso nacionales.
    Pero en aquellos tiempos, las técnicas de impresión sobre tela apenas existían.  Las camisetas y los chandals no llevaban nada impreso;  los números, obligatorios en competiciones oficiales, se recortaban y se cosían a mano...  A mediados de los 60 se empiezan a imprimir letras y, unos años después, figuras como logotipos o escudos.
    Por esto, los responsables de deportes encargan a una empresa la confección de un pequeño escudo semibordado en tela para dárselo a los componentes de los equipos titulares y que ellos –léase "sus madres"– los cosan en las camisetas y el chandal de la selección.   Es el escudo que vemos a la derecha;  parece inspirado o copiado del modelo de las medallas que acabamos de ver, y es aun más alargado.
    Luego, este escudo se pondrá a disposición de todos los alumnos que deseen adquirirlo y ponerlo en sus prendas deportivas; por eso tuvo una gran difusión.
    Obviamente, los colores los pone la empresa, y el fondo rojo obedece al color del tejido base utilizado.
    Así nace un nuevo modelo que se emplea como escudo del Club Marista de deportes, mientras en los documentos del Colegio se sigue utilizando el escudo original.
 
Una época de confusión
    El desarrollo de las técnicas de impresión hace que, a partir de los años 70, todas las prendas deportivas lleven impreso el escudo del Colegio.   Se improvisan nuevos clichés y el escudo sufre algunas variaciones, a veces un tanto anárquicas y no siempre afortunadas, que se extienden en los años 80 y 90.
    Bajo estas líneas podemos ver algunos modelos escaneados de antiguas camisetas del Colegio que confirman lo dicho.

               

    Obsérvese el hipérbaton (alteración en el orden) de las palabras RUPES e INACCESSA en algunos modelos, justificado por la dificultad de encajar de manera legible una palabra de nueve letras en la pequeña porción lateral de la cinta.  En latín el hipérbaton es muy común y generalmente admitido.
 
La web del Colegio contribuye a la confusión
    Apuntándose a la nueva tecnología, el Colegio publica su página web.  La primera sube a la red el 28 de noviembre de 1997, cuando «Sólo hace 15 días que nos conectaron a eso que llaman Internet y que todavía no sabemos muy bien cómo funciona...» como se lee en el primer "index" 
    Lógicamente, hay que poner un escudo y el webmaster, doctrino en Photoshop, pinta uno como puede...  Obviamente, un diseño desafortunado y pijo (véase a izquierda) que hoy lamentamos e intentamos reparar.
    Esta primera versión de la web colegial sobrevive con más pena que gloria: tiene poco contenido, nadie aporta nada y casi nadie la visita.
    Hasta que el 22 de abril de 1999 sube a la red la segunda versión de la página (esta en la que navegas), coincidiendo con la Canonización de San Marcelino Champagnat, el cambio de "servidor" y otros avances informáticos.
 
Mientras, el escudo de los documentos ...
    ... sigue apareciendo siempre en el membrete, aunque cada cual utiliza el modelo que quiere.
Vemos aquí tres versiones, ciertamente creativas, pero progresivamente desviadas del escudo original.

         

 
En la actualidad
    Desde hace unos años, con la aparición de la segunda versión de la web colegial y el inicio del Sistema de Gestión de Calidad en nuestro centro, se presta particular atención al escudo del Colegio.

    En los cada vez más abundantes documentos figura una nueva versión del escudo ya bas-tante distorsionado: más alargado, de bordura más estrecha y una corona diferente; con un fondo rojo procedente del escudo de deportes (que no resiste el blanco/negro), y el rótulo  "Colegio - Jaén - HH. Maristas" en la bordura.
    Al mismo tiempo, desde la web se intenta una versión del escudo que sea lo más fiel posible al original.   Se trabaja sobre el escudo primitivo escaneándolo y calcando sus distintos elementos; y restaurando algunos trazos, confusos en el original ampliado.
    En una segunda fase, se añaden los colores "naturales": violeta a las violetas, verde a tallos y hojas, color piedra para la roca, y dorado en la corona. 
    Las equivalencias (trazo, bordura y proporciones) son obvias.  Entre los leves ajustes, advertimos –amén de los colores ya citados– los siguientes:
    Una ligera ampliación de las violetas (un tanto raquíticas en el original) para resaltar el elemento central del blasón y la consecuente leve reducción de la corona, necesaria para mantener las proporciones del campo.  La corona, deteriorada en el original impreso en papel, ha sido restaurada siguiendo el trazo del escudo que figura en las puertas de cristal, que datan de aquella misma época.
    Esta "restauración" del primitivo escudo parece la más ajustada, por eso figura en la portada de la web y es la que –desde la redacción de esta web– aconsejamos a todos.
 

 
Simbología de los elementos que componen el escudo

 

 

 
  Las violetas
     Las tres violetas, tan frecuentemente usadas como símbolo marista, no son originarias del tiempo de Marcelino Champagnat.  Nacieron –no se sabe dónde ni cuándo– asociadas a las tres virtudes de humildad, sencillez y modestia que figuran por primera vez en la Regla de 1852 (12 años después de la muerte del Padre): «La humildad, la sencillez y la modestia deben formar el espíritu del Instituto...», párrafo ciertamente inspirado en las enseñanzas de Marcelino.
     Con el tiempo –en la vida espiritual muchos se arrogan el derecho de innovar– al sentido primitivo se le añade el trabajo, el espíritu de familia, la devoción a María, etc.
   
  El monte o roca
     La porción de roca o montaña que asienta a las violetas no parece tener un simbolismo particular.
Si acaso, se pensó en el monte-roca sobre el que está asentado el castillo o la ciudad de Jaén y, por extensión, el Colegio.  Si acaso.    Desde luego, en los anales del Colegio/Comunidad no se encuentra la más mínima alusión al respecto.
     La asociación de este elemento con la roca-montaña del Hermitage, que Marcelino cortó y con la que construyó la casa madre, resulta sugerente pero anacrónica.  Justificamos la afirmación.
     Ciertamente en los años 50, fecha en que se diseña el escudo, todos los maristas conocen el citado episodio, pero no se le da más importancia que a cualquiera otra de las múltiples anécdotas que jalonaron la construcción del Hermitage.  A veces se cita sencillamente como testimonio de la fuerza de voluntad y dedicación al trabajo del Padre Champagnat.
     El significado espiritual de la roca del Hermitage nace al menos una década después, culminando en la reflexión que se desarrolla en los años que van del Bicentenario (1989) a la Canonización (1999).
   
  La corona
     Corona "real".   Muy probablemente, es un elemento que trata de enfatizar las violetas, como símbolo central del blasón.  No parece tener mayor significado en nuestro escudo.
   
  La divisa
     Como ya dijimos más arriba, el anagrama «ESTO RUPES INACCESA» está en latín y se traduce como: "Sé una roca inaccesible".  También hablamos del error que se advierte en la grafía original: la última palabra debe escribirse INACCESSA (con doble S).
     La frase requiere un comentario.  Con frecuencia, cuando alguien pregunta su significado y se le traduce, hace un gesto de extrañeza o de repulsa.  Algo natural.  Hoy, que los valores de cercanía, accesibilidad, apertura, compartir... se aprecian como positivos y deseables para todos, la 'inaccesibilidad' repele y se juzga incoherente en el escudo de una institución religiosa.
     Valorar la accesibilidad como positiva y la inaccesibilidad como negativa revela un criterio infantil y simplista.  Antes habrá que pensar a qué.  Ser inaccesible a las buenas personas, a lo bueno, sin duda es negativo; pero ser inaccesible a lo malo, a los enemigos... resulta positivo y deseable.
     Para un castillo o fortaleza medieval (pensemos en el de Jaén), ser inaccesible, invulnerable a los enemigos era ciertamente positivo y apreciable.  Pues bien, es en este contexto en el que debemos entender la divisa de nuestro escudo.  Recordemos que la heráldica nace en tiempos medievales, almenados de gestas de defensa y de conquista.
 
   Que tu historia, paciente lector que has llegado hasta estas líneas, sea también una roca inaccesible a todo mal que aceche en tu camino.
 

 
Galería

  Por si necesitas algún escudo para tus trabajos o papeles, te ofrecemos una pequeña galería de escudos en diferentes tamaños.  Para dimensiones superiores o alta definición contacta con el responsable de la web.
Escudo color  ::  tamaño 537x600  ::  JPG
Escudo color  ::  tamaño 268x300  ::  JPG
Escudo color  ::  tamaño 134x150  ::  JPG
Escudo color  ::  tamaño 134x150  ::  GIF
Escudo color  ::  tamaño 107x120  ::  JPG
Escudo escala gris  ::  tamaño 269x300  ::  JPG
Escudo escala gris  ::  tamaño 135x150  ::  JPG
Escudo escala gris  ::  tamaño 108x120  ::  JPG
Escudo blanco y negro  ::  tamaño 84x95  ::  GIF  (vers. puerta cristal)
Escudo negro y blanco  ::  tamaño 88x100  ::  GIF  (vers. puerta cristal)
Escudo negro y blanco  ::  tamaño 123x140  ::  GIF  (vers. puerta cristal)